El inseguro vuelo del Hada Rosa
Publicado el 12/4/2020, 11:49 por torpeyvago
Como escritor en promoción que maltratata lápices y papeles con sus garabatos —tanto los legibles como los dibujables—, me permito presentar esta brujita junto con su microrrelato. Por supuesto, con dibujo, no vaya a pensar usarced que soy más tramposo de lo esperado, ¡pardiez!

Doña Lídia Castro nos invitó a participar en un evento:
https://lidiacastronavas.wordpress.com/2018/06/17/escribir-jugando/
¡Ojo, que venía con tres restricciones!:
https://lidiacastronavas.wordpress.com/2018/07/01/escribir-jugando-julio/

—por supuesto, participé; por supuesto, hice trampas, ¡faltaría plus!—, y me salió «esto» que aquí os dejo. ¡Que lo disfrutéis con salud!:

El inseguro vuelo del Hada Rosa

—¡Vuela, palomita, vuela! ¡Llévame al Templo de la Luna!
Y la montura hizo otro lazo en el aire.
—¡Vuela, Blanquita, vuela! ¡Llévame a la fiesta de la Sacerdotisa de Selene! Veremos a los faunos y a las ondinas, a los trasgos y a las oréades, a los silfos y a las dríades.
Se lanza en picado y recoge, pícara, pellizcos dulces de nubes.
Un bocinazo potente, áspero y sulfúrico le sobresalta. Una figura se pone a su derecha. Una figura que… ¿cómo describirla? Tiene casco de infantería, gafas redondas de cristal negro y cuero, nariz con verruga pilosa, barbilla prominente, medias de rombos con colores marchitos y botas de faena. Va sobre una escoba nudosa que nadie querría coger para barrer. Levanta un dedo ososo que termina en una larga uña renegrida: una higa brujiguieresca de una vieja goyesca.
—¡A ver si miramos por dónde vamos! ¡Hada tenías que ser!
El hada detiene el vuelo.
—¡Jó, Blanquita, qué bajón!, ¿no? Al final voy a tener que ponerte un retrovisor.
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